
El Nissan Juke ha sido el último en incorporarse al segmento de los todocaminos compactos. Para destacar entre el resto, Nissan ha creado un coche con una imagen muy juvenil y moderna, pero: ¿Será eso suficiente para imponerse al rudo Dacia Duster o al equilibrado Skoda Yeti?
Estos tres coches forman parte del mismo segmento, aunque cada uno haya tomado direcciones distintas para adqurir una necesaria identidad propia. El Nissan se presenta como la opción más deportiva. Con un motor tope de gama de 190 cv y una línea atractiva y personal, tanto por dentro como por fuera, el Juke parece no querer pasar desapercibido.
Precisamente esto es lo que hacen sus dos rivales de hoy. El Dacia Duster no tiene ni la más mínima intención de seducir a los clientes con su aspecto. Su intención es atraer a aquellos que busquen un coche capaz de alguna que otra excursión al campo, prescindiendo de todo aquello innecesario, por el menor precio posible. En el término medio entre ambos se encuentra el Skoda. El Yeti es un coche equilibrado, con las calidades y motores propias de Skoda.
Para esta comparativa he decidido escoger las versiones tope de gama, pero sin tracción a las cuatro ruedas, ya que la versión diesel del Nissan no está disponible con tracción total. Por supuesto, y muy a mi pesar, he seleccionado las versiones diesel, ya que sin ninguna duda serán las más vendidas. En el caso del Nissan y del Dacia se trata del mismo motor, un 1.5 dCi de 110 cv, y en el Skoda he optado por la versión 2.0 TDI CR, también con 110 cv.
Con el Juke queda clara que la única intención de Nissan es la de ofrecer un coche diferente al resto. En el Nissan sólo importa sentirte único, lo cual no está mal, pero es que aparte de la estética no hay nada más. Si miramos el nuevo Juke más allá de su particular diseño, veremos que es el más pequeño en el interior, el que ofrece un menor maletero, y el único de los tres cuya versión diesel no se encuentra disponible con tracción a las cuatro ruedas. A su favor hay que añadir pese a no ser el más caro (poco más de 20.000€) es el que mejor equipado está. Gracias al motor dCi consigue un consumo mixto de 5,1 litros, y unas emisiones de CO2 de 134 gr/km. Es el que menos gasta y contamina de los tres.
Justo en el otro lado de la escala está el Duster. De todos es conocida la política de empresa de Dacia: coches baratos, simples, robustos y espaciosos. El Duster, a diferencia del Logan, ya no tiene una línea exterior típica de un coche de hace veinte años. Aunque esto no quiere decir que el Duster sea un coche bonito, es más bien recatado, quiere gustar a todo el mundo. Pienso que el interior (que les debió salir muy rentable) debería cambiarse, ya que es el mismo de toda la gama Dacia, lo que le quita muchos puntos a un coche de algo más de 16.000 €. El equipamiento de la versión Laureate no está tan mal como se podría pensar, aunque debería incluir de serie el ESP. Debido a que tiene el mismo motor que el Juke, el consumo y las emisiones son muy similares (5,3 litros de media y unas emisiones de 139 gr/km de CO2).
El Skoda quiere tratar de convertirse en la opción favorita por las familias, sobre todo con la opción del techo solar panorámico. Pese a su armónico diseño, el Yeti puede correr el mismo destino que el hombre de las nieves y ser recordado únicamente por leyendas, ya que los 24.150 € que cuesta esta versión le convierten en el más caro del grupo. En el interior no sorprende encontrarnos con un salpicadero sencillo y elegante, y con sus 405 litros el Yeti tiene el mayor maletero de la comparativa. Por culpa del motor 2.0 TDI CR, el Skoda es el que tiene un mayor consumo mixto (6 litros) y también es el que más contamina de los tres (159 gr/km de CO2).
Puede parecer que no hay un claro triunfador, y es que realmente no lo hay. Estos tres coches tienen sus virtudes, pero también sus defectos, y en mi opinión en el que menos pesan es en el Duster. El Skoda podría haber salido triunfante, pero ya que todos tienen sus fallos, prefiero pagar 16.000 € por el Dacia y no 24.000 por el Skoda. El Dacia es un coche que cumple las mismas funciones que los otros dos por menos dinero, pero no por ello peor. Así de simple. Sin florituras innecesarias, como en el caso del Nissan. El Juke es como salir con una supermodelo. Seguro que te lo pasarás muy bien, pero no hay mucho más allá de la fachada.












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