Santana Motor, el único fabricante automovilístico con totalidad de capital español, ha sido durante más de 50 años un referente en el sector de los todo-terreno. Desde hace más de medio año, Fiat posee una opción de compra sobre la fábrica, y puede hacerla efectiva en cualquier momento. Además, debido a la crisis en el sector automovilístico, la empresa tiene previsto presentar un
Expediente de Regulación de Empleo que podría afectar a más de la mitad de los trabajadores. Estas circunstancias y el hecho de que Santana haya iniciado desde hace meses un plan de diversificación industrial suponen que la marca desaparece como tal, aunque seguirá fabricando para Fiat en todos los casos.
Por ello queremos realizar un repaso a la historia de esta legendaria marca, viendo sus modelos más representativos y que se han convertido en verdaderos iconos.
Originalmente Santana se creó en 1956 como
Metalúrgica de Santa Ana, situada en Linares (Jaén). Se trataba de una empresa dedicada a la fabricación de maquinaria agrícola e industrial. En 1958 se firma un acuerdo con Citroën para la fabricación de cajas de cambio para Citroën Hispania.

Seguidamente se llega a un acuerdo con "The Rover Company Limited" para la fabricación del Serie II de
Land Rover. Progresivamente se van nacionalizando los componentes y el modelo consigue una gran notoriedad y popularidad. Las primeras unidades (88 pulgadas, tanto diésel como gasolina de 4 cilindros) se destinan a organismos oficiales, ejército, etc. Más adelante se inicia la fabricación del 109. Para ese momento su popularidad era aún mayor. Se inicia su exportación.
En 1967 comienza la producción del modelo
Santana 1300. Se trata de un Land Rover de batalla larga al que se añade una carrocería de cabina, de manera que el motor queda debajo de los asientos de conductor y copiloto. Cabe remarcar que Land Rover había iniciado un proyecto similar, proyecto que Santana adaptaría más tarde, desarrollando un modelo propio. Se seguían las directrices de Rover, pero muchos elementos eran propios y diseñados por la firma española.
Mientras se siguen recibiendo nuevos encargos desde la dirección de Rover (Land Rover 5 puertas, modificaciones, mejoras...) en 1969 se inicia la producción de las versiones destinadas únicamente a fines militares:
Santana Ligero. Otra vez, Santana desarrolla un modelo paralelo y con un proyecto propio. Se diferencia de las versiones civiles por tener unas capacidades todo-terreno mejoradas, alta resistencia y unas formas más angulosas.
Más adelante aparece la serie III, que incorpora elementos novedosos como una caja de cambios nueva o detalles estéticos. En 1979 Santana fabrica el 6 cilindros, con faros rectangulares, ventanillas no correderas (de manivela), etc. Hasta 1983, cuando se finaliza el acuerdo con Land Rover, en una profunda crisis. Gracias a un posterior acuerdo con Seat, Santana inicia su andadura en solitario con el modelo
Santana 2500. Se trataba del Land Rover que habían estado fabricando durante años, e incorporando novedades técnicas como los aumentos de potencia, frenos de disco delanteros y de tambor traseros, cambio de 5 velocidades, etc. En 1994 finaliza la producción de este modelo por la aparición del Nissan Patrol y la competencia con el Land Rover Defender.

En 1985 y tras haber llegado a un acuerdo con Suzuki, Santana ensambla los modelos
Samurai y
Vitara. Gracias a este acuerdo comienza en 1998 la fabricación del
Suzuki Jimny. Durante un periodo de unos 10 años, mientras Santana seguía trabajando en la fabricación del Jimny, se presentan diversos prototipos y diseños que finalmente no ven la luz por problemas financieros.

En 2003 se inicia, tras años de desarrollo, la producción del
Santana Aníbal, un proyecto ambicioso y arriesgado con una inversión de capital importante. Se trata de un todo-terreno puro, derivado del Land Rover Defender. De mecánica robusta (diésel common-rail de 125 CV), líneas rectas y una fiabilidad excepcional. Poco después, en 2005, y con el fin de producción del Vitara, Santana llega a un acuerdo con Suzuki y lo comercializa bajo la denominación
Santana 300 (corto)/500 (largo). Se trata del mismo vitara con elementos estéticos diferenciadores, como los faros, pilotos, molduras, etc. Se vende con un motor diésel common-rail de 90 CV y origen Peugeot.
Hace pocos meses se inició la fabricación del
Iveco Massif, diseñado bajo la plataforma del Aníbal y desarrollado conjuntamente por Iveco y Santana. En un principio la fabricación de este modelo en Linares está asegurada aunque la marca desaparezca como tal.

Información:
Santana,
Diario Jaén